Lunes, 28 Diciembre 2009 13:28

Viene de Ucrania Destacado

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La Rus de Kiev o el Estado Ruso antiguo fue el primer Estado eslavo oriental, dirigido desde la ciudad de Kiev, ciudad capital de la actual Ucrania, desde aproximadamente 880 hasta mediados del siglo XII. Los reinados de Vladímir el Grande (980-1015) y su hijo Yaroslav I el Sabio 1019-1054) supusieron la edad de oro de Kiev, que vio la aceptación del cristianismo ortodoxo y la creación del primer código legal escrito en lengua eslava, el Russkaya Pravda. Rus de Kiev fue el mayor Estado europeo de la Edad Media.

Orígenes de la Rus de Kiev

De acuerdo a la Crónica de Néstor, la crónica más antigua de la Rus, un varego llamado Rurik (que quiere decir halcón. En idioma serbo-lucitano Rurk es halcón, también Rarog en la mitología eslava es un halcón de fuego. A los obodritas, confederación de eslavos en el Mar Báltico, se los llamaba asimismo Reregi, cuya capital se llamaba Rerik. Las monedas medievales encontradas en Rusia llevan el símbolo que actualmente usa la República de Ucrania, que representa a un halcón cayendo sobre su presa, ese era el emblema de la dinastía rurikida de eslavos bálticos. Además el halcón es un motivo folclórico eslavo por antonomasia. Todavía en Polonia y en la República Checa y Eslovaquia se encuentran los nombres Rerik y Ririk, absolutamente autóctonos) se estableció en la ciudad de Nóvgorod (fue elegido líder por varias tribus eslavas y finesas) sobre el año 860 antes de trasladarse al sur y extender su autoridad a Kiev. La Crónica se refiere a él como patriarca de la Dinastía Rúrika. Dice así:

En el año 6367 (859): Los varegos de ultramar recibieron tributo de los chudos, eslavos, merias, veses,kriviches,... En el año 6370 (862): Provocaron que los varegos volvieran del otro lado del mar, rechazaron pagarles tributo y acordaron gobernarse a sí mismos. Pero no hubo ley entre ellos, y cada tribu se levantó contra cada tribu. La discordia se cebó así entre ellos, y empezaron a guerrear entre sí. Se dijeron: "Elijamos a un príncipe que mande sobre nosotros y que juzgue de acuerdo a la costumbre." Así acudieron más allá de los mares a los varegos, a los rus. Estos varegos eran llamados rus, como otros eran llamados los suecos, normandos, anglos y godos. Los chudos, eslavos, kriviches y los ves dijeron entonces a los rus: "Nuestra tierra es grande y rica, pero no hay orden en ella. Que vengan a reinar príncipes sobre nosotros". Tres hermanos, con su parentela, se ofrecieron voluntarios. Tomaron consigo a todos los rus y vinieron.

Estos varegos se asentaron primero en el Ladoga, trasladándose posteriormente a Nóvgorod y llegando finalmente a Kiev, acabando con el tributo que los habitantes de la ciudad pagaban a los jázaros. La Rus de Kiev fue fundada por el príncipe Oleg (Helgu en las crónicas jázaras) sobre el año 880. Durante los siguientes treinta y cinco años, Oleg y sus caballeros dominaron las distintas tribus eslavas y finesas. En 907, Oleg dirigió un ataque contra Constantinopla, y en 911 firmó un tratado comercial con el Imperio bizantino en igualdad de condiciones. El nuevo Estado de Kiev prosperó por su control sobre la ruta desde el Mar Báltico al Mar Negro y a Oriente, además de por su abundancia en pieles, cera de abeja y miel para exportar.

Dada la tendencia favorable a Escandinavia en la Primera Crónica Rusa, algunos historiadores eslavos han discutido el papel de los varegos en el establecimiento de la Rus de Kiev. Durante el reinado de Sviatoslav (945-972), los gobernantes de Kiev adoptaron la religión y nombres eslávicos, pero su druzhina siguió estando formada principalmente por escandinavos. Las conquistas militares de Sviatoslav fueron impresionantes: propinó sendos impactos mortales a sus dos vecinos más poderosos, Jazaria y el Imperio Búlgaro, que cayeron poco después de sus incursiones.

La edad dorada de Kiev

La región de Kiev dominó el principado completo durante los siguientes dos siglos. El gran príncipe (velikiy kniaz) de Kiev controlaba las tierras circundantes a la ciudad, y sus familiares teóricamente subordinados a él gobernaban en otras ciudades y les pagaban tributo. El apogeo de su poder llegó durante el reinado del príncipe Vladímir (Vladímir el Grande, r. 980-1015) y príncipe Yaroslav (el Sabio; r. 1019-1054). Ambos mandatarios continuaron la expansión del principado que había comenzado bajo Oleg.

Vladímir llegó al poder en Kiev tras la muerte de su padre Sviatoslav I en 972, al derrotar a su hermanastro Yaropolk en 980. Como príncipe de Kiev, el mayor logro de Vladímir fue la cristianización del principado, proceso que emprendió en 988. Los anales indican que cuando Vladímir decidió aceptar la nueva fe en lugar del paganismo idólatra eslavo, mandó a algunos de sus consejeros y guerreros más cercanos a distintos países de Europa. Tras visitar los católicos, judíos y musulmanes, acabaron en Constantinopla. Allí quedaron tan asombrados por la grandeza de la catedral Hagia Sofía y los servicios litúrgicos que en ese momento decidieron la fe oficial que adoptaría el Estado kievano. Tras el regreso, convencieron a Vladímir que la fe de los griegos era la mejor opción; Vladímir emprendió un viaje a Constantinopla, donde casaría con la princesa Ana, hermana del emperador bizantino Basilio II.

La opción por el culto oriental también reflejó posiblemente los vínculos estrechos con el Imperio, que dominaba el Mar Negro y por ende la ruta comercial más importante para Kiev: el río Dniéper. La adhesión a la Iglesia Ortodoxa Oriental tuvo importantes consecuencias políticas, culturales y religiosas a largo plazo. La iglesia tenía una liturgia escrita en cirílico y una colección de escrituras traducidas del griego para los pueblos eslavos. La existencia de esta literatura facilitó la conversión al cristianismo de los eslavos orientales y les inició en una rudimentaria filosofía griega, a la ciencia y la historiografía sin la necesidad de aprender griego antiguo, a diferencia de la población culta de la Europa Occidental y Central, que continuaba manejando el latín. La independencia de la autoridad romana y la falta de obligación de aprender latín hicieron que los eslavos orientales desarrollaran su propia literatura y bellas artes, sustancialmente distintas de las encontradas en otros países ortodoxos.

Yaroslav, conocido como El Sabio, pugnó igualmente con sus hermanos por el poder. Aunque logró imponerse en Kiev en el año 1019, no fue reconocido como líder en todo el principado hasta el 1036. Como Vladímir, Yaroslav el sabio se preocupó por entablar relaciones amistosas con el resto de Europa. Yaroslav casó a tres de sus hijas con príncipes extranjeros, exiliados, que vivieron en su palacio: Isabel (Elizaveta) con Harald III de Noruega (que obtuvo su mano por sus hazañas militares en el Imperio bizantino); Anastasia (Agmunda) con el futuro Andrés I de Hungría, y su hija menor, Ana de Kiev, se casó con Enrique I de Francia, que rigió en este país durante la minoría de edad de su hijo. Otra hija puede haber sido la Ágata que se casó con Eduardo el Exiliado, heredero del trono de Inglaterra, y que fue madre de Edgar Atheling y Santa Margarita. Su hija mayor Dobroniega o Dobroñeva (o según otros fuentes su hermana) contrajo matrimonio con Casimiro I el Restaurador, rey de Polonia. La nieta de Yaroslav, Eupraxia (Adelaida), hija de su hijo Vsevolod I, se casó con Enrique IV del Sacro Imperio Romano Germánico. Yaroslav también pactó matrimonios para su hermana y sus tres hijas con los reyes de Polonia, Francia, Hungría y Noruega. Mandó construir el primer gran edificio del principado, la Iglesia Desyatinnaya de Kiev, así como la catedral de Santa Sofía de Kiev y la Catedral de Santa Sofía de Nóvgorod. Patrocinó el clero autóctono y el monaquismo, además de atribuírsele la fundación de un sistema educativo. Los hijos de Yaroslav levantaron el gran Monasterio de las Cuevas de Kiev, que funcionó como academia eclesiástica.

El apogeo de los centros regionales

El principado de Kiev no fue capaz de mantener su estatus de potencia próspera y dominante, en parte por el aglutinamiento de dominios muy dispares regidos por un clan. A medida que los miembros de este clan fueron creciendo en número, se identificaron con intereses regionales más que con un patrimonio común más grande. Así, los príncipes se enfrentaron entre sí, formando eventualmente alianzas con grupos externos como los polacos o magiares. Durante el período 1054-1224, no más de 64 principados tuvieron una existencia efímera, 293 príncipes reivindicaron derechos sucesorios y sus disputas provocaron 83 guerras civiles.

Las cruzadas condujeron a un cambio en las rutas comerciales europeas que aceleró el declive de Kiev. En 1204, las fuerzas de la Cuarta Cruzada saquearon Constantinopla, consiguiendo así la decadencia de la ruta comercial del Dniéper. Con el declive, Kiev se escindió en varios principados y algunos grandes centros regionales: Nóvgorod, Vladímir-Suzdal, Halych, Polotsk, Smolensk, Chernigov (moderna Chernihiv) y Pereyaslav. Los habitantes de estos centros evolucionarían en tres nacionalidades: Ucranianos en el sureste y suroeste, bielorrusos en el noroeste y rusos en el norte y noreste.

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Pablo Rus

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